La espera ha terminado tanto para los aficionados del Aleti como para sus dirigentes y su cuerpo de entrenadores. Luego de un melodrama con tintes televisivos, el joven atacante francés Antoine Griezmann anunció que permanecerá en el club madrileño. La noticia sobre la renovación de su contrato llevó alivio a los dirigidos por Diego Simeone, que querían afrontar la nueva temporada con una delantera de calidad.

El interés del FC Barcelona se conoció varios meses atrás. Los contactos entre los directivos del club blaugrana y Griezmann se iniciaron antes de finalizado el torneo de Primera División, e involucraron también a algunas de las estrellas del club catalán, como Gerard Piqué, que intentaron convencer a la joven figura de la selección francesa de dar el salto a Cataluña y fichar por el Barcelona. La forma de comunicar su decisión fue lo que sacudió al mundo del fútbol: una emisión documental en la que mostró sus momentos de reflexión, los diálogos con familiares y referentes del Atlético, e incluso su sufrimiento y el llanto a la hora de decidir sobre su futuro inmediato.

La promesa de una plantilla reforzada para enfrentar los compromisos de Champions, junto con un jugoso contrato, fueron los motivos que hicieron permanecer a Griezmann en Madrid. Un Barcelona apremiado por elevados costos en sueldos, intentó contrarrestar su propuesta económica inferior con las ventajas que representa, desde el punto de vista deportivo, pertenecer al campeón de la liga española. Además, los catalanes se ven apremiados por una seguidilla de victorias del Real Madrid en dicha competencia.

Pese a eso, una destacada actuación para Francia en el Mundial de Fútbol junto con una temporada exitosa en las filas del Aleti, podría instalar nuevamente la salida del número 7 en el próximo mercado de verano. Y la próxima vez, es muy posible que le hagan una propuesta que no pueda rechazar.