La victoria de “la Roja” por 1-0 frente al combinado iraní por el grupo B, en la segunda jornada de la fase de grupos del Mundial, ha traído cierto alivio a los dirigidos por Fernando Hierro. Es que luego de haber concedido dos puntos frente a Portugal en el emocionante 3-3 de la primera fecha, el equipo estaba obligado a ganar para consolidar sus chances de avanzar a los octavos de final de la competencia.

Sin embargo, el rendimiento estuvo lejos de ser el esperado, y los españoles debieron esperar a la segunda mitad para ponerse en ventaja con un gol de Diego Costa que tuvo mucho de suerte. Si bien el control del balón fue para España, con una posesión que se acercó al 80%, los movimientos de ataque no eran lo suficientemente efectivos para poner en peligro a la férrea defensa iraní, que salió al campo de juego a replegarse sobre su propia meta y evitar la caída de su portería.

El afortunado destino del remate de Diego Costa no tuvo el efecto esperado sobre el desarrollo del juego. Los futbolistas asiáticos, obligados a buscar el empate, se mostraron eficientes en ataque y lograron lastimar en distintas oportunidades la defensa de “la Roja”. Mediante movimientos breves y directos, los iraníes lograron poner en aprietos a De Gea. Ya sobre el final del encuentro, Irán tendría su chance de festejar pero solo por un momento, dado que el gol convertido por Ezatolahi sería anulado por el árbitro Cunha, de Uruguay, tras recibir la recomendación del VAR.

Se trata de un resultado positivo que acerca a España a cumplir su objetivo. Si logra obtener al menos un punto frente a un Marruecos ya eliminado y de desempeño pobre, el combinado español se habrá clasificado para disputar la fase eliminatoria del Mundial de Fútbol.